El consumo de tabaco es muy perjudicial para tu salud
El tabaquismo en nuestro país es, en la actualidad, la primera causa aislada de enfermedad evitable, invalidez y muerte prematura. Cada año, más de 50.000 personas mueren prematuramente en España debido al consumo de tabaco. Tantas como si cada día se estrellara un avión con más de cien pasajeros a bordo, sin que quedase superviviente alguno.
Dejar de fumar es posible y tú puedes conseguirlo
Estás a punto de iniciar un proceso que te llevará a ganar en salud y calidad de vida, para tí y para quienes te rodean. También, y no menos importante, vas a comenzar a librarte de un sentimiento de dependencia que hace tiempo que te atenaza.
En primer lugar: no te precipites
Es probable que, como la mayoría de las personas que fuman, encendieras tus primeros cigarrillos sin tener un motivo muy claro para hacerlo. Tampoco conocías exactamente las consecuencias de tal decisión. ¿Te acuerdas de aquellos primeros cigarrillos?.
Tú no eres una excepción. Gran parte de las personas que fuman empezaron por mimetismo o porque amigos suyos lo hacían. Empezaste sin saber muy bien por qué y sin disponer de todos los elementos necesarios para tomar una decisión informada y elegir conscientemente lo más conveniente. Lo cierto es que, casi sin darte cuenta, te encontraste fumando regularmente. Desde entonces ha pasado mucho tiempo y has repetido miles de veces el acto de encender un cigarrillo y has dado millones de caladas.
No pretendas librarte de un plumazo de lo que lleva tanto tiempo integrado como parte de tu forma de funcionar normalmente
Fumar ha pasado a formar parte de tu propia forma de vida y de relación con tu entorno. Además desde que empezaste a fumar regularmente tu organismo necesita el tabaco para funcionar.
Por ello, si quieres dejar de fumar, no te precipites. Dejar de fumar requiere un proceso para desandar el camino que tu consumo reiterado de tabaco te ha hecho recorrer. Si quieres recuperar la libertad que perdiste -sin saberlo- al inicio de este camino, debes desandar lo recorrido. Y ello requiere ir dando pasos en firme para conseguir tu objetivo.
Los primeros pasos de este camino consisten en:
- Saber qué te proporciona el tabaco.
- Tener muy claro qué vas a ganar, personalmente, si lo dejas.
- Conocer en qué consiste tu dependencia del tabaco.
- Conocer cómo puedes superarla.
- Planificar cómo te librarás de esta dependencia.
- Reconocer qué satisfacciones te proporcionará dejar de fumar y poder disfrutarlas.
Buenas razones para dejar de fumar
Dejar de fumar es una de las decisiones más importantes que puedes adoptar para mejorar tu salud y ganar calidad de vida. También para respetar el derecho a la salud de quienes te rodean.
Son muchas y muy buenas las razones para dejar de fumar... pero las mejores son las tuyas.
Ya sabes que el tabaco es dañino para tu salud y probablemente también estés experimentando las consecuencias inmediatas que tiene para tu organismo, como son: tos matinal, cansancio al subir una escalera, sensación de ahogo al hacer cualquier esfuerzo físico. Tal vez también tu médico te haya dicho que tienes que dejar de fumar y hasta puede que te hayan diagnosticado alguna enfermedad debida al tabaquismo. Pero todo ello no es suficiente si no tienes claro que es más lo que vas a ganar que lo que vas a perder si dejas de fumar.
La información es poder y para poder dejar de fumar necesitas saber dos cosas sobre tu relación personal con el cigarrillo que te ayudarán enormemente a avanzar en el proceso para dejar de fumar:
- ¿Qué te proporciona el tabaco para continuar fumando a pesar de querer dejarlo?
- ¿Por qué razones quieres dejar de fumar, es decir, qué crees que ganarás si lo consigues?
Razones por las que continúas fumando
- Como estimulante. Sientes que el tabaco te ayuda a despejarte, a mantener un nivel elevado de atención, te estimula, incrementa tu energía y, en general, te ayuda a seguir adelante.
- Como refuerzo gestual. En ocasiones, tener algo entre los dedos te resulta gratificante, te ayuda a sobrellevar con mayor aplomo algunas situaciones, sientes que te da mayor presencia, o simplemente te resulta entretenido.
- Por placer-relajación. No siempre es fácil distinguir si fumas para sentirte bien, es decir, para obtener placer, o bien para evitar sentirte mal. Si lo que buscas es placer, encontrarás placeres alternativos mayores y mejores.
- Para reducir estados negativos. Con frecuencia, crees que el cigarrillo te ayuda a superar los momentos difíciles, el estrés, los problemas diarios.
- Por adicción. Ya lo sabes, tienes una fuerte adicción. Pero lo que tal vez no te hayas planteado nunca es que, precisamente por qué te resulta tan difícil prescindir del cigarrillo para funcionar normalmente, cuando lo consigas podrás darte cuenta de que, en realidad, tú puedes más que el tabaco, valorarás enormemente tu logro y sentirás que no vale la pena volver a la situación de dependencia anterior.
- Por automatismo. Ya no disfrutas de la mayoría de cigarrillos que fumas, tu relación con el tabaco es inconsciente, mecánica, automática. Tu principal objetivo ahora es romper las asociaciones inconscientes que has establecido entre el acto de fumar y tus hábitos cotidianos.
Valora las ventajas de dejar de fumar
Te interesará saber las ventajas más frecuentes señaladas por la mayoría de personas que ya han dejado de fumar. Son éstas:
Por motivos de salud:
- Para respirar mejor.
- Para cansarme menos y dejar de toser.
- Para vivir más años y vivirlos mejor.
- Para reducir mis posibilidades de sufrir un ataque al corazón, una embolia o algún tipo de cáncer.
- Para respetar el derecho a la salud de las personas con las que convivo, especialmente: niños, ancianos o personas con problemas de salud.
En mujeres embarazadas:
- Para aumentar la posibilidad de tener un bebé saludable.
- Para disminuir complicaciones durante el embarazo y el parto.
- Para evitar graves riesgos de salud a mi futuro/a hijo/a.
Para mejorar la calidad de vida:
- Para recuperar el buen aliento y no ahuyentar a nadie de mi lado.
- Para que mi ropa no apeste a tabaco.
- Para disfrutar en mi casa de un ambiente más fresco y limpio.
- Para que mis besos no sepan a cenicero añejo.
- Para no quemar más camisas, pantalones y jerséis.
- Para recuperar una dentadura blanca y limpia.
- Para gastarme el dinero en cosas más gratificantes: música, perfumes, libros, cine, teatro, juegos, viajes, vacaciones, etc.
- Para no tener que pintar la casa cada año.
- Para ahorrar en tintorería.
Por autoestima y preocupación por los tuyos:
- Para librarme de esta horrible esclavitud.
- Porque yo valgo demasiado como para dejarme machacar por el tabaco.
- Para evitar el envejecimiento prematuro de mi piel.
- Para que mi rostro recupere el aspecto de la edad que realmente tengo.
- Para dar una alegría a mi pareja (y porque así dejará de agobiarme con el tema...).
- Para ser un buen ejemplo para mis hijos, �espero que nunca tengan que pasar por esto!.
Aparte de escuchar a quienes ya han dejado de fumar, también debes saber lo que revelan los miles de estudios epidemiológicos realizados a lo largo de los últimos 50 años. Sus resultados están ya fuera de toda duda: a medida que pasa el tiempo, aumentarán los beneficios de dejar de fumar para tu salud.
La investigación disponible indica que todas las personas pueden dejar de fumar, y que en algunas circunstancias vitales es un cambio que no puede esperar más, una condición indispensable para seguir adelante. Si te encuentas en alguna de las siguientes situaciones, no lo pospongas. Tienes mucho que ganar.
¿Cuándo es absolutamente esencial dejar de fumar?
Si has ingresado en el hospital
Al dejar de fumar, reducirás los problemas de salud que te han llevado al hospital y, no lo dudes, incrementará la eficacia del tratamiento que estás recibiendo.
Si acabas de sufrir un infarto
Al dejar de fumar, reduces el riesgo de sufrir un segundo ataque al corazón.
Si tienes cáncer de pulmón o algún otro tipo de cáncer derivado del tabaquismo
Al dejar de fumar, incrementas la posibilidad de recuperación.
Si sufres diabetes
Fumar no sólo incrementa el riesgo de sufir diabetes sino que, para las personas ya diagnosticadas de esta enfermedad, fumar duplica el riesgo de sufir un infarto, cuadriplica el riesgo de otras lesiones cardiacas, incrementa la aparición de úlceras o gangrena en las piernas, aumenta los problemas de impotencia en los hombres e incrementa el riesgo de hipertensión.
Si estás embarazada o acabas de tener un bebé
Al dejar de fumar, proteges tu salud y la de tu bebé.
Si eres padre o madre
Al dejar de fumar, proteges a tus hijos e hijas de las enfermedades causadas por el aire contaminado por humo de tabaco. Además, les proporciona un buen ejemplo, contribuyendo a disminuir la probabilidad de que empiecen a fumar o a consumir otras drogas.

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